El pueblo Placido Rosas, conocido como Dragón, se encuentra ubicado en la tercera sección del departamento de Cerro Largo. Con una población de aproximadamente 500 habitantes y unas 180 viviendas, fue afectado por un fenómeno climático sin precedentes en nuestro país.
El pasado 3 de enero, siendo aproximandamente las 18 horas, se abatió sobre esta humilde población una tormenta de lluvia, viento y granizada que, segín los propios pobladores, tuvo una duración aproximada de 40 minutos; dejando tras de si la destrucción total.
De acuerdo a lo que pudimos apreciar a pocas horas de ocurrido el fenómeno, unas 200 viviendas quedaron sin techo y con los enseres domésticos totalmente destrozados. Pero más allá de los pérdidas materiales está el deterioro humano de adultos y niños que vivieron un verdadero infierno.
En un primer momento, los pobladores fueron alojados en la escuela del lugar, la cual afortunadamente no sufrió deterioros importantes. Además, autoridades municipales del Cerro Largo, la Junta autónoma de Río Branco, el Ejercito y la Prefectura, colaboraron para lograr recuperar en algo los bienes perdidos.
Hoy, a dos meses de lo sucedido, gran parte de las viviendas han recuperado su techo y, mediante donaciones, beneficios y aporte de las autoridades, se ha logrado recomponer la mayoría de los enseres domésticos de las familias.
Poco a poco Plácido Rosas (Dragón) tiende a recuperarse.
Pero no sólo el pueblo fue afectado, sino que también las zonas aledañas sufrieron con el severo fenómeno: plantaciones, establecimientos rurales y agropecuarios perdieron animales, plantíos de arroz y demás daños.
También la ciudad de Vergara, ubicada en la 9º sección del departamento de Treinta y Tres (segunda ciudad del departamento) se vio seriamente afectada por un fenómeno similar al ocurrido en pueblo Dragón, pero de menor intensidad.
A diferencia de Dragón, el factor que más afectó Vergara fue el intenso viento que ocasionó la voladura de varios techos, entre el del Gimnasio Municipal, el cual hasta ahora no ha podido ser recuperado por no haber en plaza chapas del tipo que lo componían.
Autor: Dario Pereira Cela.
Fuente: revista Creditel, año 5, Nº 44, marzo 2006, pág. 10.